Marco Vidal, Académico de la UCAL de Lima: “El error es un elemento muy castigado en la escuela tradicional”

“En nuestra institución hemos desarrollado, experimentos lúdicos, herramientas como juegos de mesa con contenidos de las carreras, y espacios o eventos lúdicos donde se conversa, reflexiona y expande los beneficios lúdicos en las aulas fuera de ellas”, Marco Vidal.

Conversamos con Marco Vidal, Director de la Carrera Marketing e Innovación de la Universidad de Ciencias y Artes de Latinamérica, y expositor de lo que será la 3ª edición de la charla “Los juegos del Aula: una experiencia lúdica para optimizar aprendizajes reales”, organizada por dicha casa de estudios.

El próximo lunes se llevará a cabo la 3ª edición de este evento, el que reúne distintas tesis sobre el aporte de los juegos en la enseñanza escolar. La atractiva idea que Marco Vidal y la UCAL tienen en mente es acercar a todos los actores de la educación para que juntos conjuguen nuevas visiones respecto al papel de los juegos en el desarrollo escolar.

El Observatorio del Juego dirá presente en este importante evento, a través de nuestro Director Ejecutivo, Daniel Barría, quien también expondrá su visión en la UCAL. Sin embargo, en esta oportunidad nos centramos en Vidal, académico y experto con vasta trayectoria en Marketing e Innovación, y al que no le es ajeno al papel que tienen los juegos en las escuelas de hoy, en la llamada “Educación del Siglo XXI”.

Su charla tiene por nombre “Creando una cultura de innovación como ‘jugando’”, y en esta breve entrevista nos explica en parte sus ideas.

¿Por qué es importante el juego en la transición de las diferentes etapas educativas (primera infancia, primaria, secundaria, universitaria)?

— En UCAL creemos que el juego es importante en la educación, y que en lugar de perderse mientras se avanza en la educación básica, se debería recuperar. Luego en la transición con la educación superior se teje el puente entre la universidad y la escuela, para que los estudiantes continúen en oportunos flujos lúdicos que promuevan sus capacidades para una transformación de impacto positivo con la sociedad.

En nuestra institución hemos desarrollado, experimentos lúdicos, herramientas como juegos de mesa con contenidos de las carreras, y espacios o eventos lúdicos donde se conversa, reflexiona y expande los beneficios lúdicos en las aulas fuera de ellas.

¿Puedes explicarnos cómo se instrumentaliza el juego en la universidad y cómo se articula esto con la sociedad y la cultura?

— El juego tiene el poder de insertar un significado en la sociedad, pues todo juego significa algo, al insertarse en la cultura, cobra la capacidad de ser replicado y circular como un canal que transmite significados. Punto esencial para entender que puede servir como una vía fluida a lo largo de las etapas de la educación básica y la superior.

El juego posee la característica de marcar un inicio y un final, con reglas establecidas, por tanto crea orden. Pero también sucede, por lo general, separado de la vida real, como un espacio paralelo donde lo que sucede no impacta en “la vida cotidiana”. Sucede en un espacio “como si fuese” en la vida real pero que en realidad no lo es. Así, es útil como un espacio de laboratorio donde el error en el aprendizaje es fundamental. Si te equivocas no pasa nada malo, al contrario has aprendido de este y sigues intentando.

El error es un elemento muy castigado en la escuela tradicional, y se ha instalado de tal forma que a medida que se avanza en los grados o años se vuelve más serio. El juego permite volver lo serio en una situación divertida, donde los participantes relajan tensiones y el miedo al fracaso desaparece o disminuye para poder seguir probando nuevas alternativas.