Smartphones vs Juegos de mesa: ¿Por qué potenciar el juego como método de aprendizaje?

El papel que cumple una ludoteca escolar es esencial para “reapropiar” la cultura del juego.

Los smartphones son un claro ejemplo de la hiperconectividad que proporciona la tecnología en el siglo XXI. En ese sentido, los niños son un grupo que está en contacto continuo con estos aparatos. No por nada, los especialistas han llamado a la actual generación como la “Generación Touch”, pues nacen rodeados de estos dispositivos.

Los teléfonos inteligentes son muy atractivos para los más pequeños –sobre todo por los juegos, el acceso al conocimiento y la conectividad–, sin embargo variados estudios han determinado que su uso excesivo predispone niños cada vez más aislados, dependientes, y desmotivados en relación a áreas educativas fundamentales, como por ejemplo, la lectura.

 

Ludotecas: Creando estudiantes más sociales

Según el profesor Javier Marzo en su trabajo de investigación “El juego tradicional y las nuevas tecnologías” de la Universidad de La Rioja, la irrupción de las llamadas TIC’s (Tecnologías de la Información y la Comunicación) ha desplazado el sitial que cumplían los juegos en el pasado. Por ende, el papel que cumple una ludoteca escolar, por ejemplo, es esencial para “reapropiar” esa cultura del juego, y a través de ello, fortalecer la educación del Siglo XXI.

Acá te enumeramos algunos aspectos negativos del excesivo uso de smartphones  y por qué se debe recuperar el juego como método pedagógico:

  1. Más conocimientos, menos destrezas: Los smartphones son herramientas útiles en la sociedad de hoy. Es más, pueden ser complementarios a los nuevos métodos de enseñanza. Sin embargo, su uso aislado está generando niños con muchos conocimientos, pero con pocas destrezas sociales. Los juegos de mesa fomentan el desarrollo de habilidades blandas asociadas al trabajo en equipo y la diversión.
  2. Desarrollo integral: Los juegos de mesa fortalecen una serie de aspectos en los niños, tales como el área cognitiva, psicosocial, psicoemocional y también psicomotriz. Esto, ya que el reto inherente a participar de un juego genera una conexión emotiva que activa los neurotransmisores cerebrales, lo que predispone a los estudiantes a un mejor aprendizaje.
  3. Rendimiento escolar: Un estudio realizado por el think tank TrenDigital de la Facultad de Comunicaciones UC en 2014, determinó que el uso de celulares y redes sociales afecta negativamente el rendimiento escolar. Un dato revelador es quesegún el estudio un 46% de los escolares utiliza más del tiempo de exposición recomendado por los departamentos de salud de países como Estados Unidos, Australia y Canadá.
  4. Desarrollo cognitivo en niños: Según una investigación realizada en 2014 por la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics) y la Sociedad Canadiense de Pediatría (Canadian Society of Pediatrics), el uso excesivo de la tecnología a una edad inferior a los 12 años va en detrimento del desarrollo cognitivo del niño, pues inhibe el movimiento, factor clave para potenciar la atención y el aprendizaje.
  5. Capacidad de autocontrol: El mismo estudio señala que la estimulación que recibe un cerebro en desarrollo (niño) provocada por la sobreexposición a la tecnología (móviles, internet, iPads, televisión) está asociada con un déficit de atención, retrasos cognitivos, aprendizaje disociado, mayor impulsividad y una menor capacidad de autocontrol.

 

Los juegos de mesa se caracterizan por ser una representación lúdica de la realidad. En ese sentido ponen a los niños o a los grupos de estudiantes en distintas situaciones de triunfo, derrota, ansiedad, incertidumbre. Esto les permite lidiar con distintos contextos y regular el comportamiento en esas situaciones.