Ley de Formación Ciudadana: En qué consiste y cómo las ludotecas ayudan a cumplirla

Desde el año 2019 todos los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado deberán contar con un plan de educación cívica.

El 2 de abril de 2016, con Michelle Bachelet como presidenta, se promulgó la Ley 20. 911 de Formación Ciudadana, que establece como obligatorio para todos los colegios de Chile un plan de educación cívica para enseñanza parvularia, básica y media, ya sean establecimientos públicos, subvencionados o privados.  

¿La razón? Los jóvenes chilenos presentan preocupantes índices de participación ciudadana, lo que se traduce en poco interés por la política y un desconocimiento del sistema civil. Por ejemplo, según la Octava Encuesta Nacional de la Juventud, realizada por el Injuv y que entregó los resultados el 2017, el 79% de los jóvenes entre 15 y 29 años está poco o nada interesado por la política.

Ante esta delicada situación, la ley determinó que todos los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado implementen un Plan de Formación Ciudadana. Este Plan propone tres obligaciones del MINEDUC para los niños y jóvenes chilenos.

La primera es entregar las orientaciones necesarias para directivos y docentes con el fin de acercar la formación ciudadana a las otras asignaturas. La segunda consiste en asesorar, en conjunto con distintas universidades, a las comunidades educacionales para que construyan sus propios planes de Formación Ciudadana.

La tercera obligación -y última- se cumplió este año, pues en febrero el Consejo Nacional de Educación (CNED) aprobó la nueva asignatura de Educación Ciudadana para el Currículum Nacional de 3° y 4° medio, obligatorio a partir de 2019.

Este nuevo ramo incorporará conocimientos y competencias cívicas, teoría política, participación activa, formación ética y valórica, espíritu crítico, autonomía y derechos humanos como horizonte normativo. Asimismo incentivará el análisis de conflictos y problemáticas públicas en diversas escalas (local, nacional, global) y velará por integrar temas como la interculturalidad, el género y la diversidad.

 

Las ludotecas: una alternativa para recuperar la formación ciudadana

 Las ludotecas no sólo aportan un aprendizaje completo, entretenido y estimulante, sino que también cumplen un rol socializador en niños y jóvenes. El juego, como instancia lúdica, aporta un sinfín de valores y habilidades cognitivas en un entorno social, y así va configurando una comunidad.

Por eso las ludotecas son buenas aliadas para que los colegios elaboren su propio plan de formación ciudadana, centrado en la colaboración, el respeto y la organización.

Acá te enumeramos algunos de los beneficios que aportan los juegos de las ludotecas en relación a la Formación Ciudadana:

  1. Aprendizaje base: Fomentan educar en la diversidad, democracia y ética.
  2. Comprensión de las normas sociales: Son herramientas que invitan a relacionarnos con otros bajo un marco de reglas en común necesarias para llevar a cabo la actividad.
  3. Valores culturales: “Los juegos proporcionan un medio excelente de aprendizaje de los valores culturales de la sociedad, los cuales son representados de manera simbólica” (UNESCO, 1980, p.19).
  4. Espacio de ensayo: Permiten ensayar y poner en práctica nuevos valores constantemente. De allí surge el consenso y el respeto común en torno a esas nuevas normas.
  5. Desarrollo de habilidades cognitivas: Tales como toma de perspectiva, interpretación de intenciones, consideración de consecuencias, toma de decisiones y pensamiento crítico.
  6. Desarrollo de habilidades emocionales: Como la identificación de emociones, el manejo emocional y la empatía.
  7. Desarrollo de habilidades comunicativas: Como la escucha activa, la asertividad y la argumentación.